Escapando de los Backrooms digitales

Si recientemente has visto la pelicula de ‘Backrooms’ , o simplemente has visto cosas relacionadas con la misma, podremos hablar juntos de la sensación de agobio y angustia que generan esos pasillos infinitos, lugares sin formas, habitaciones con el mismo color o en general laberintos que no tienen salida alguna. Pues resulta y pasa que esta angustia se plasma hoy en dia en el mundo digital, y no en una o dos webs sino en el mítico dato anual de webAIM con la friolera cifra de…  56,114,377 errores sobre un testeo de 1.4 billones de páginas (B de billón, la cifra esa que ni nos enseñaron a poner en el cole de manera numérica).

Aun así, nos vamos a quedar con la que nos interesa que viene al caso dentro de este informe, y cito: «Home page complexity continues to steadily increase. The average number of page elements increased to 1437 per home page in February 2026—a 14.3% increase in only one year!» es decir «La complejidad de las páginas de inicio sigue aumentando de forma constante. El número promedio de elementos por página de inicio ascendió a 1437 en febrero de 2026: ¡un incremento del 14,3 % en tan solo un año!» – gracias google translate.

Esto es solo en la página de inicio, si nos quedamos atrapados en este nivel que no es ni el 1… ¿adonde vamos a llegar?

Atrapados en el nivel cero

Hemos empezado fuerte hablando de los Backrooms: pasillos infinitos de moqueta amarilla, zumbido de los fluorescentes, desesperación al caminar sin referencias… ¿cómo podriamos hacer entonces para solucionar esto en una página de inicio? ¿y porqué vamos tan directos?. Si recordaís apenas unos párrafos arriba hablamos de los fallos que suceden en el mundo digital, sobretodo dentro del mundo de la accesibilidad. Cuando hay personas que necesitan (necesitamos) utilizar ciertas herramientas, ya no tan ‘complejas’ como un lector de pantalla, para navegar y llegar a lo que necesitamos – puede ser un teclado – podemos sentirnos directamente como si estuvieramos en estas Backrooms y para ello necesitamos orientarnos de alguna manera. ¿Y cómo se comporta el ser humano a la hora de navegar por las pantallas?

Hay un estudio sobre usabilidad en el cual se dictaminaron que patrones de lectura son más viables a la hora de diseñar para los usuarios. Se presentan dos modelos de comportamiento visual fundamentales para estructurar interfaces y reducir la carga cognitiva del usuario: los patrones en F y en Z:

  • Patrón de lectura en forma de F
    • Escaneo eficiente: Permite localizar información clave rápidamente en páginas con mucho contenido
    • Prioriza lo importante: Lo que se ubica arriba y a la izquieda tiene más probabilidades de ser retenido
    • Consistencia: Se alinea con los hábitos de lectura naturales de las audiencias occidentales
  • Pros del patrón en Z:
    • Mayor cobertura: Abarca una porción más grande del contenido, brindando una comprensión más amplia
    • Fomenta la exploración: Reduce la probabilidad de perder detalles importantes al obligar a recorrer la pantalla
    • Ideal para lo visual: Funciona perfectamente con elementos gráficos

Y esto es más curioso todavía, estos patrones se utilizan en sitios tan dispares como puede ser un comando de controles de avión, una sala de mandos nuclear o la primera página de búsqueda de google. Os dejo en enlace por si queréis investigar:

Understanding the F-Shaped and Z-shaped Reading Patterns for Optimal Usability in Complex Systems

Seguimos atrapados en el nivel cero

Oye, pues en un lienzo perfecto y ordenadito de Figma el usuario siempre sigue el Happy Path pero en el mundo real si la UI no es navegable acabarás de meter al usuario en un Backroom ¿verdad?. Ahora conocemos como se comporta un poco mejor el ser humano y aún así nos queda mucho que ver para pasar este nivel cero. Vamos a complicarlo pero empatizando con nosotros mismos porque muchos habrán pensado que teniendo ratón no van a utilizar el teclado, ¿y si te quedaras sin mando a distancia?

Nivel uno: Allá vamos

Vale, el móvil y el PC están más o menos controlados al menos para ti, pero ¿qué pasa cuando nos sentamos en el sofá?. Imagina que no tienes el mando a distancia, acabas de perderlo – luego te lo voy a dar y tampoco será fácil – pero tienes conectado un smart home controlado por voz para utilizar la televisión y dices:

  • ‘Abre la aplicación me gusta el fútbol’

Hasta aquí está todo claro, el dispositivo reconoce tu voz, la orden ‘abre la aplicación’ sin embargo no sabe que es ‘me gusta el fútbol’. Resulta, que esta aplicación tiene un nombre que no ha sido designado como etiqueta accesible, por tanto, no podríamos activarla. Tranquilo que no es culpa tuya, alguien detrás de esa aplicación no estuvo atento el dia de clase de accesbilidad.

Ahora, te voy a dar el mando, pero como estaba debajo del sofá tiene botones que no funcionan. Tu nueva meta es navegar con ‘accesos directos’ como es el caso de los dispositivos de Apple y Amazon:

  • Fire TV: En este caso el lector de pantalla se llama VoiceView y tiene modos de navegación para poder ir mediante accesos directos de controles o listas o encabezados o deletrear palabras complicadas

Hasta aquí todo bien, has conseguido pasar el nivel 1 y aún te quedan cosas por aprender, te recomiendo para llegar más al fondo de la situación que accedas al curso de nuestros compañeros de weAAAre sobre lectores de pantalla y gestos en dispositivos móviles: Lectores de pantalla VoiceOver y TalkBack.

Nivel dos: Dificultad añadida

Volvamos a nuestro PC. Resulta que tenemos unos añitos y hemos perdido visión, los Backrooms acechan pero por suerte tenemos lectores de pantalla para navegar y como no tenemos mucha experiencia todavía nos manejamos solo con el tabulador para navegar por toda la página. Pues si utilizamos ciertas teclas podremos ser navegantes expertos que serán nuestras brújulas para escapar de cualquier laberinto, en este caso utilizando NVDA:

  • La magia de la tecla H: En la web, un usuario pulsa la tecla H (de Heading / Encabezado) para saltar de título en título y hacerse un mapa mental de la habitación
  • El teletransporte de la tecla D (Regiones o Landmarks): Imagina que te bajas en una estación de metro inmensa en hora punta. No te paras a leer cada cartel publicitario de las paredes; levantas la cabeza buscando los grandes letreros luminosos que dicen «Salida» o «Andén 3»
  • El botón de pánico de la tecla B (Botones): Piensa en un escape room. Si necesitas abrir la puerta antes de que el cronómetro llegue a cero, palpas las paredes buscando un interruptor mecánico real que haga «clic», no una pintura en la pared con forma de interruptor. Pulsando la tecla B (de Button), el usuario escanea la interfaz buscando las acciones puras y duras: «Pagar», «Enviar», «Cancelar»
  • Los portales interdimensionales de la tecla K (Enlaces): Navegar por la web debería ser como tener la pistola de portales de Rick y Morty: disparas y saltas a otro universo. Con la tecla K (de Link), el usuario filtra el ruido y se mueve de un portal a otro. Pero aquí entra en juego el monstruo silencioso de la carga cognitiva: si el lector de pantalla solo anuncia «Haz clic aquí», «Saber más», «Saber más», «Leer más», acabas de poner al usuario frente a un pasillo de veinte puertas grises exactamente iguales sin un solo letrero
  • El mostrador de Hacienda y la tecla F (Campos de formulario) Enfrentarse a un checkout web suele ser tan divertido como rellenar papeleo burocrático en un idioma que no dominas. Pulsando la tecla F (de Form field), un usuario aterriza directamente en las casillas donde la interfaz exige su interacción: cajas de texto, checkboxes o selectores.

Todo esto y muchas teclas más os las dejo de referencia como bonus por llegar hasta este nivel:

Conclusión

Un diseño universal no asume que todos vean el mapa; se asegura de que todos puedan leerlo, ya sea con los ojos, con los oídos o con las manos. Hagamos de esto un mantra y que los Backrooms solo ocurran en las películas.

Nota sobre el sitio: Este espacio está en constante construcción y mejora continua para garantizar la mejor accesibilidad posible. Si encuentras alguna barrera de acceso durante tu visita, o tienes alguna sugerencia en la que no haya caído, te agradeceré enormemente que me lo hagas saber para corregirla cuanto antes. Asimismo, me gusta ser transparente: me apoyo en herramientas de Inteligencia Artificial para la corrección gramatical y la revisión de estilo de los textos, asegurando así una lectura clara y fluida

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